3 Mayo, 2017 Sil

AR-El Cronista-Las oportunidades que abre la revolución tecnológica

TRIBUNA
Laura García Presidente de GlobalNews Group

Dos décadas atrás, Bill Gates, en Las Vegas

mostraba en un film impactante, cómo Internet y el avance tecnológico cambiarían el mundo y la vida para el año 2010. En aquel tiempo, era futurología, hoy ya es pasado.

Desde entonces, la globalización y la tecnología cambiaron el mundo en el que vivimos de forma disruptiva. Se abrieron grandes oportunidades de negocios, de hecho, vimos nacer a la mayoría de las compañías más prósperas y de mayor valor en la actualidad.

También, los ciudadanos descubrimos nuestro poder individual, a la par que nuestras grandes vulnerabilidades, como nunca antes.

Hoy, más de dos décadas después estamos ante otro gran momento creativo, porque la globalización está siendo replanteada y la tecnología ofrece cada vez más herramientas poderosas: el cognitive computing, (capacidad de los sistemas de emular la forma en que recolecta información y resuelve la mente humana), las tecnologías exponenciales (la informática y las redes, biotecnología, robótica, inteligencia artificial, nanotecnología y neurociencia), los consumidores conectados y la reinvención del trabajo, comienzan a mostrarnos cómo nuevamente todo va a ser modificado con alto impacto sobre nuestras vidas.

Se ven oportunidades de negocios, de innovación, de crecimiento en todas las áreas, aún en aquellas que parecen haberse mantenido analógicas en una resistencia que comienza a tener tiempo de descuento. También, se prevén nuevas y terribles vulnerabilidades.

En este contexto de oportunidades y desafíos debemos estar abiertos para entender hacia dónde pueden ir los negocios. Por otro lado, a pensar cómo la sociedad tiene que prepararse para adaptarse mejor de lo que lo hizo en el pasado a la nueva revolución.

De qué manera, por ejemplo, se debería que educar a los niños que hoy nacen.

La tecnología no ha tenido en la enseñanza formal el impacto, ni la receptividad necesaria. La rapidez de su evolución dejó afuera muchos puestos de trabajo, que deberían ser reemplazados por otros tantos nuevos, que se pensaba serían creados.

Esta situación que deja una sensación de angustia en la sociedad, debe ser prevista con mayor inversión y dinamismo y volcarse hacia la educación digital.

Los tiempos de educar y capacitar no pueden ser más lentos que los que plantea el avance tecnológico. La desigualdad en conocimientos y capacitación tecnológica es hoy sin duda una asimetría que se suma a las que el mundo ya sobrelleva.

Allí, es donde empresas y gobiernos tienen que acercarse, con formas de vinculación posibles.

El mundo actual, requiere del esfuerzo de la sociedad en conjunto, de estar bien informado y actuar de manera colaborativa.

El compromiso tiene que ser de todos, convertirnos en partícipes activos y permitir mayor inclusión para construir sociedades más justas e inclusivas.